jueves, 13 de septiembre de 2007

La vocacionalidad

La pedagogía permite formar personas con valores y con una alta calidad espiritual e intelectual, de tal modo que se pretenda conseguir maestros para la vida, los cuales puedan guiar y motivar a los alumnos a ser personas íntegras, para que sean el futuro de una sociedad.
Siempre se debe tener presente cual es la vocacionalidad que queremos para nuestra vida, por lo tanto es necesario mantener vivo ese sentimiento, amor hacia la profesión escogida, sea cual sea.
Todo aquel que desee ser maestro debe tener como principio fundamental el de convivir con los niños y estar dispuesto a retroalimentarse diariamente del conocimiento, pues esto permite tener bases para conseguir que este oficio sea sumamente valioso, y que el individuo que lo ejerza tenga una personalidad adecuada para dirigir un grado infantil.
El docente debe mantener una actitud siempre firme, que es en todo momento y lugar “enseñar” ya que es así como se identifica ante una sociedad; que sea un gran ejemplo.
Permanentemente en esta profesión se debe poseer un gran entusiasmo que genere en los alumnos deseos de aprender y pretender ser como él.
Para todo lo que hacemos siempre hay una razón que puede explicar el hecho, por eso, el futuro maestro debe concientizarse del motivo por el cual realiza este trabajo. Cultivando su vocación y mostrando amor por lo que hace, para crear un ambiente lúdico en el aula de clase, lo que permite que esta sea más productiva.
Claro que los maestros deben ser más valorados y apoyados ya que estos son la base de una sociedad, la cual necesita una cultura más organizada y una proyección del futuro más clara que permita tener mayores logros para nuestro país.